La llegada de turistas internacionales a Cuba registró una fuerte caída en los primeros siete meses de 2026. La isla recibió 419.863 visitantes extranjeros entre enero y julio, una cifra equivalente al 37,2% de los 1.128.831 contabilizados en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
En términos interanuales, el descenso es de 62,8%, lo que supone 708.968 turistas menos. El dato vuelve a colocar al turismo entre los principales desafíos de la economía cubana, que depende de esta actividad para captar moneda extranjera y sostener una amplia red de hoteles, transportes, restaurantes y emprendimientos vinculados a los visitantes.
Las cifras divulgadas al cierre de julio reflejan que la recuperación del sector continúa sin consolidarse. Aunque ese mes llegaron 32.272 turistas internacionales, por encima de los 28.100 registrados en junio, el volumen quedó muy por debajo de los 143.225 visitantes que arribaron en julio de 2025.
Canadá se mantiene como principal mercado, pero también retrocede
Canadá conservó su posición como el principal emisor de turistas hacia Cuba, con 127.645 llegadas acumuladas entre enero y julio. Sin embargo, el mercado canadiense también mostró una reducción frente al año anterior, en un contexto de menor conectividad y dificultades operativas que afectan los viajes a la isla.
Estados Unidos ocupó el segundo lugar entre los mercados de origen, con 37.351 visitantes internacionales durante los siete meses analizados. Rusia y México siguieron en la lista, con 21.374 y 19.828 turistas, respectivamente, según el reporte estadístico citado por medios internacionales.
La disminución no se limita a los viajeros extranjeros. Las visitas de cubanos residentes en el exterior alcanzaron 88.525 en el periodo, frente a las 140.546 registradas un año antes. Ese segmento tiene relevancia para el país por el gasto asociado a viajes familiares, alojamientos, transporte y consumo interno.
Una meta cada vez más distante
El resultado de enero a julio representa apenas una fracción de la meta planteada por las autoridades para 2026. Cuba proyectó recibir 2,2 millones de visitantes internacionales durante el año, por lo que el desempeño acumulado hasta julio deja un margen reducido para aproximarse a ese objetivo en los meses restantes.
El antecedente inmediato tampoco fue favorable. En 2025, la isla cerró con poco más de 1,8 millones de visitantes internacionales, por debajo de la previsión oficial de 2,6 millones. La distancia entre las metas y los resultados se ha convertido en una señal de las dificultades que enfrenta el sector para recuperar su ritmo.
El turismo cubano atraviesa un escenario marcado por problemas de suministro, apagones, escasez de combustible y limitaciones en servicios básicos, factores que inciden tanto en la operación de las instalaciones como en la experiencia de los viajeros. A ello se suma un entorno internacional más complejo para las aerolíneas, agencias y operadores que trabajan con el destino.
El impacto va más allá de hoteles y playas
La contracción de las llegadas tiene efectos que trascienden a los grandes complejos hoteleros. Casas particulares, restaurantes privados, taxistas, guías, artesanos y pequeños comercios dependen en distinta medida de la actividad turística, especialmente en La Habana, Varadero, Trinidad, Cayo Coco y otros polos del país.
La evolución de agosto y de la temporada alta de fin de año será clave para medir si el repunte mensual observado en julio se sostiene. Por ahora, los datos oficiales muestran que Cuba enfrenta una de las caídas más pronunciadas de visitantes de los últimos años, en un sector considerado estratégico para la generación de ingresos externos.
EFE, con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI)
Fuente publicada: 2026-09-01
